Día 4 - Miércoles, Agosto 9

Salmos 42: 1-2 NLT


“Como el ciervo anhela las corrientes de las aguas, así te anhelo a ti, oh Dios.
Tengo sed de Dios, del Dios viviente. ¿Cuándo podré ir para estar delante de él?”


Padre, tenemos sed de tu Presencia. Deseamos estar contigo. Te necesitamos de la manera en que necesitamos el aire que respiramos. Tenemos sed por Ti de la misma manera que un ciervo tiene sed de arroyos de agua. De tu trono fluye el río de la vida. Que nuestras vidas sean como un árbol plantado por ese río que da fruto cada mes y sus hojas sanan a las naciones.


Queremos beber y nunca tener sed otra vez. Queremos ser refrescados. Pastoréanos junto a aguas de reposo. Restaura nuestra alma. Renueva nuestro espíritu. Te anhelamos. Nos acercamos a Ti.


Queremos ir más profundo en nuestra relación contigo. Bautízanos en el poder de tu Espíritu Santo. ¡Que los tiempos de restauración lleguen a nuestras vidas en el nombre de Jesús, Amén!